La resiliencia es una capacidad que nos permite afrontar las crisis
o situaciones potencialmente traumáticas y salir fortalecidos de ellas.
La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en
función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta
manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a
las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y
utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su
potencial.
Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos
difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino
de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son
conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho,
estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen
preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado,
puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.
Por: Reinaldo Antonio Gomez
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