sábado, 23 de mayo de 2015


¿Es el Ego Tu mejor amigo o peor enemigo?

Con frecuencia escucho de personas hablando literalmente pestes de lo que es el ego. Algunos incluso buscan eliminarlo por medio de drogas psiquiátricas y de otro tipo para lograrlo. Pero la verdad sea dicha, el ego tiene una razón de ser!

El ego tiene su lado bueno y malo. Malo cuando se vuelve arrogante ante los demás o distorsiona la realidad al punto de hacernos creer que el mundo gira alrededor nuestro y nos genera una falsa imagen de lo que somos y lo que es nuestro entorno.

Pero por otro lado, el ego nos da la confianza para asumir tareas en la vida y darnos la fuerza para enfrentar dificultades, sacándonos de nuestra zona de confort y ayudándonos a expandirla. Además nos ayuda a identificar y evitar la manipulación de los otros (por ejemplo cuando nos dice internamente “¿Por que estoy haciendo tanto por esta persona que ya ha recibido más que suficiente de mí, no lo valora y además yo no recibo nada a cambio?”) y además ayuda a mantener el equilibrio en la vida ya que gracias a él, podemos identificar cuando algo es demasiado y así no caer en extremos.

El ego además, lleva a cabo un trabajo de filtrado emocional, dejando pasar emociones que identifica como buenas mientras que otras las marca como no tan buenas y procura resistirlas.

El ego tiene algunas estrategias para sobrevivir que pueden resultar no tan productivas. Por ejemplo el presente no suele ser percibido como un momento bueno para el ego y por lo tanto busca cambiarlo, manipularlo, evitarlo y hasta escapar de el. Esto puede ser bueno o malo dependiendo de como se mire, ya que para el ego la vida solo fue buena en el pasado o lo será en el futuro. El vivir en el ahora es una pesadilla para el ego. Pero por el otro lado es esta actitud la que nos mueve a buscar lo que queremos y perseguir alcanzar lo que deseamos.

Otra de sus estrategias es la de evitar el ser cuestionado. No le gusta que le pregunten “¿Por qué?”. Cuando se enfrenta a un cuestionario de este tipo y debe responder honestamente al por qué de su accionar, prefiere cambiar la mirada hacia otro lado. Pero esta resulta ser la clave para quitarle control cuando se exagera sobre nosotros : Preguntarle desde una perspectiva racional “Por que” y obligarlo a contestar!

El ego no soporta el rendirse y por esa razón necesita confirmación de todo. Puede que se comporte como una víctima, pero rendirse? No está en sus planes.

El cambio, es aterrador para el ego. Puesto que lo somete a situaciones donde cree que puede perder algo de control. El ego quiere tenerlo todo bajo su mirada y que nada se le escape y por ello disfraza de disculpas cualquier intento por experimentar algo nuevo.

Y finalmente el ego no puede con el silencio. Necesita conversación constante, algo en que distraerse, algo de ruido y actividad, el silencio es como una linterna que le ponen directo a la cara para ver que muchas veces, no es lo que dice ser.

El ego puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo. Considéralo como el mismo fuego, que usado correctamente te puede proveer de luz y calor pero fuera de control, puede terminar no solo conumiendote a ti, sino a los demás.

Acabar con el ego es simplemente imposible, y si alguien lo ha logrado muy seguramente está sumido en constantes episodios de esquizofrenia…

La idea no es dejar que el ego controle la vida, es aceptarlo como algo con lo que debemos coexistir en nuestro interior y que nos proporciona una perspectiva adicional frente a las cosas.

Esa es la clave del equilibro : coexistir con el ego, no desterrarlo

¿O será mi ego hablando todo esto?

Hasta la próxima!
Juan David Arbeláez
MENTALISTA
http://facebook.com/magiamental

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